martes, noviembre 03, 2009
Los Desnacionalizadores del cobre chileno
En los 38 años que median desde el 11 de julio de 1971, bien llamado “Día de la Diginidad Nacional”, Codelco le ha aportado al desarrollo del país alrededor de 40 mil millones de dólares. Sólo en el año 2006, las diez principales transnacionales que explotan el cobre chileno, sacaron del país 22 mil millones por concepto de utilidades, monto que supera el total de la inversión efectuada desde 1974 a la fecha, período de la segunda desnacionalización del cobre, perpetrada en nombre del mercado, la “modernización” y la globalización de la economía.
Ese crimen contra los intereses de la Patria, tiene nombre y apellidos…
Acaso el principal entre esta gavilla de sujetos, por ser el ideólogo y arquitecto de la argucia que permitió iniciar la segunda desnacionalización del cobre, se llama José Piñera Echeñique, autor intelectual de la Ley Orgánica Constitucional 18.097 sobre Concesiones Mineras, de enero de 1982, como antes lo fue del Código Laboral y del sistema privado de pensiones.
En términos sucintos, dicha ley establece la “concesión plena”, faramalla jurídica que permitió evadir la disposición constitucional aún vigente, en el sentido de que el Estado tiene el dominio “absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”; concesión que fue revestida para todos los efectos como “derecho de propiedad”, y protegida por condiciones de indemnización tan favorables –al contado y al “valor de la totalidad del daño patrimonial efectivamente causado, el cual equivale en el caso de la concesión de explotación al Valor Presente de los flujos futuros de caja que ella puede generar”, como se jacta el propio Piñera-, que en la práctica es inexpropiable.
La singular ley lleva la firma del jefe de Estado de facto y de los singulares “parlamentarios” de la época, vale decir, Augusto Pinochet U., José Toribio Merino C., Fernando Mathei A., César Mendoza D. y César Benavides E. Como Ministro de Hacienda oficiaba Sergio Catro S. y en el de Minería, lo hacía Hernán Felipe Errázuriz T.
En grado de autoría directa, también cabe mencionar a Hernán Büchi B., Rodrigo Álamos M. y Arturo Marín V., integrantes de la comisión redactora.
Grado de complicidad les cabe a José María Eyzaguirre E., Enrique Correa L., Enrique Ortúzar E., Eugenio Valenzuela S., Julio Philippi I., José Vergara V., y José R. Larraín C., integrantes del Tribunal Constitucional que le dio la pasada a la ley.-
Si se considera que el Código de Minería, de noviembre de 1983, le proporcionó fundamentos reglamentarios y procesales a la dichosa ley, habría que agregar a la galería de desnacionalizadores, a Samuel Lira O., Ministro de Minería y Jaime del Valle A., Ministro de Justicia.
Asimismo, merecen una destacada mención Sergio Castro S., Ministro de Hacienda, y Enrique Valenzuela, Ministro de Minería, titulares de sus cargos en 1978, fecha en que ENAMI vende La Disputada de Las Condes a la transnacional Exxon, en 98 millones de dólares, la primera enajenación de un mineral chileno después de la nacionalización del cobre, en 1971.
Otra “hazaña” de la dictadura “nacionalista” que inició la desnacionalización del cobre fue la cesión gratuita de la concesión de Escondida, hoy el mineral de cobre a tajo abierto más grande del mundo, a Utah International en 1984, sociedad de inversiones que financiaba prospecciones mineras en el desierto de Atacama. Logró mantener el secreto del valor del mineral que había descubierto, hasta que la ley Piñera le permitió vender los derechos a un consorcio extranjero, que tras sucesivas operaciones de compraventa, quedó encabezado por BHP Billiton, la principal transnacional del mundo.
El Estado chileno NO RECIBIÓ UN SOLO DÓLAR por esas transacciones.
Para que se entienda la gravedad del asunto, Escondida registró 5.325 millones de dólares de utilidades en 2006, con un 63,4% de rentabilidad sobre el capital, mientras que sólo en el primer trimestre de 2007, se embolsó otros 1.135 millones de dólares. Esos guarismos la situaron como la tercera entre las empresas latinoamericanas de mejores resultados, inmediatamente después de las brasileñas Petrobras y Vale Río Doce.
La última trapacería de los desnacionalizadores en el período de la dictadura fue la promulgación de la Ley 18.940, de febrero de 1990, que en esencia, modificó las facultades de COCHILCO, quitándole atribuciones para fiscalizar a las empresas transnacionales.
Programa traicionado
A contrapelo de su Programa Fundacional, que establecía “el derecho y el deber de aplicar una política chilena del cobre para el desarrollo del sector”, y así obtener “mayores recursos fiscales preservando la autonomía y soberanía nacional en el manejo de los recursos”, en los hechos los gobiernos de la Concertación han consolidado y profundizado el proceso de la desnacionalización, como lo demuestra el simple hecho que las inversiones mineras durante la dictadura ascendieron a 2.399 millones de dólares, mientras en que el transcurso del ciclo concertacionista, hasta el año 2007, esa suma se empinó a la pasmosa cifra de 19.976 millones de dólares. Con un agravante.
En una conferencia dictada en octubre de 2002 en la Universidad Católica, el inefable José Piñera aseguraba que el “Estado puede asegurarse una legítima participación de las utilidades y cuasi rentas de la explotación minera en forma mucho más eficiente y menos riesgosa que con la actividad productiva estatal, utilizando la herramienta tributaria, la cual es discrecional del mismo Estado”. Agregó que a través de la política tributaria “se puede traspasar al Estado la proporción de los beneficios de la explotación minera en la progresividad que se establezca, con la restricción de no desincentivar el nivel óptimo de inversión” y recordó que “la tasa total de impuestos que tiene que pagar un inversionista extranjero sobre las utilidades es de 49.5%”.
Piñera sabía que eso es una falacia, y ahí están los números para demostrarlo.
Como está dicho, en 2006 las diez compañías transnacionales de la minería expatriaron más de 22.000 millones de dólares en utilidades. Si las transnacionales cancelaran lo que dicen Piñera y la ley, debieron haber tributado 10.800 millones de dólares en 2006. Sin embargo, según datos del Servicio de Impuestos Internos, cancelaron sólo 2.586 millones de dólares, es decir, 11,7% de las utilidades.
En 2006, Codelco, con un tercio de la producción, tuvo excedentes por 9.215 millones de dólares, la totalidad de los cuales traspasó al presupuesto nacional. Esas cifras bastan para demostrar el “negocio” que ha hecho el país con la desnacionalización encubierta del cobre.
La responsabilidad por la gigantesca elusión tributaria de las transnacionales –posibilitada por mecanismos tales como excesivo endeudamiento con matrices externas o financieras relacionadas, precios de transferencia, exportación de cobre en forma de concentrados, pérdidas en mercados de futuros y gastos superfluos en asesorías técnicas, jurídicas o de mercado, entre otros-, corre por cuenta exclusiva de los gobiernos de la Concertación.
Galería de Ilustres
Ejemplo de ello es la Ley 18.985 de junio de 1990. Para efectos de la desnacionalización, esta ley es la que realmente la permitió, puesto que eximió del impuesto a la renta la venta de pertenencias mineras, creó el costo de pertenencia, que puede ser cargado como gasto y, fundamentalmente, cambió la tributación de la gran minería desde renta presunta a renta efectiva, vale decir, se paga tributación sobre las utilidades. En esta misma ley se aumentó el IVA de 16% a 18%. A partir de esta ley llegaron en masa las transnacionales, generando sobreproducción y la caída catastrófica para Chile del precio del cobre. La práctica se ha encargado de demostrar que permite el principal subterfugio utilizado por las transnacionales, puesto que utilizan todo el arsenal de facilidades que les otorga la permisiva legislación chilena para maquillar sus balances, de forma de ocultar utilidades.
Esta ley se la debemos principalmente al Presidente Patricio Aylwin A. y a su operador personal, el Ministro Secretario General de la Presidencia, Edgardo Boeninger K.; a los Ministros de Hacienda y Economía, Alejandro Foxley y Carlos Ominami P. y al Ministro de Minería, Juan Hamilton D. Director de Presupuesto era José Pablo Arellano y Javier Echeverry C., oficiaba de Director del Servicio de Impuestos Internos.
Otro zarpazo de los desnacionalizadores en tiempos concertacionistas, fue la Ley 19.137 de mayo de 1992, que en esencia, permitió enajenar minerales de reposición de Codelco, que no estuvieran en explotación, a mineras privadas.
Esta ley es la que, en la práctica, precipitó la avalancha de inversión extranjera en la minería chilena, fenómeno especialmente agudo entre 1994 y 2000.
Para la galería de responsables de la segunda desnacionalización del cobre, a los anteriormente nombrados hay que agregar a Iván Valenzuela R., Subsecretario de Minería; Alejandro Noemí C., Presidente Ejecutivo de Codelco, Jorge Bande B., Vicepresidente de Desarrollo de Codelco y Laura Novoa V., Jefa de Asesoría Jurídica de Codelco.
Como consecuencia directa de lo anterior, en junio de 1994 Codelco enajenó el 51% de la propiedad accionaria del mineral El Abra a la compañía Cyprus Amax, perteneciente al Consorcio Phelps Dodge.
En el prontuario de los desnacionalizadores concertados no pueden faltar los ex presidentes Eduardo Frei Ruiz Tagle y Ricardo Froilán Lagos Escobar. El primero por su participación en el grado de autoría directa del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, dudoso honor que comparte con la entonces Canciller, Soledad Alvear, y del Tratado Minero con Argentina, en virtud de la cual está a punto de entrar en producción el proyecto aurífero de Pascua Lama, con desastrosas consecuencias económicas y ambientales.
Don Froilán, como autor de la Ley Nº 20.026 de impuesto específico a la minería, conocida como Royalty 2, que a pretexto de un impuesto específico a la gran minería, lo que hizo en la práctica fue rebajarles la carga tributaria en 7 puntos porcentuales.
Doble Militancia
Un capítulo especial merecen los muchachos de CESCO, organización independiente creada en 1984, para oponerse a la legislación minera de la dictadura, y que desde 1990, se dedicó a profundizarla.
El Centro de Estudios del Cobre y la Minería, define su misión como “contribuir al diseño y debate de las políticas públicas destinadas a permitir el mejor aprovechamiento del potencial de la minería para el desarrollo de las economías de los países productores de minerales y metales, en especial de Chile”. Sus integrantes se desempeñan o han desempeñado indistintamente en cargos de dirección y/o prestan o han prestado asesorías tanto en Codelco como en las compañías mineras transnacionales; o han ocupado cargos en el aparato del Estado o en organismos supervisores, como Cochilco. En la práctica, los muchachos de CESCO forman parte de las cohortes de lobistas de las empresas transnacionales, a las cuales suministran asesorías, información y, por cierto, influencias.
Entre ellos cabe mencionar a Iván Valenzuela Rabi, quien fue Subsecretario de Minería entre 1990 y 1994, es decir, participó en la elaboración de la Ley 19.137. Desde marzo de 1994 a marzo del 2000, desempeñó la Vicepresidencia de Exploraciones y Asociaciones Mineras de Codelco, justo cuando se enajena El Abra. Luego, hasta 1999, aparece figurando en el directorio de la Compañía Minera Los Andes, una sociedad mixta entre Codelco y la transnacional AMP, dedicada a la exploración y prospección de minerales en Chile, y desde ahí salta a otra empresa mixta público privada, toda vez que en 2004 aparece como gerente general de Alliance Cooper Limited, un joint venture de Codelco y BHP, dedicado a la biolixiviación de concentrados de cobre. O sea, no es que este señor haya alternado cargos a ambos lados del mostrador, sino que los desempeñó de manera simultánea, aparentemente con interesantes réditos personales.
Análogo es el caso de Patrick Cussen Mackenna.
En 1991, en tanto delegado de Aylwin en Cochilco, expresó, en una de las reuniones del Consejo, su preocupación por la recomendación del Ministro de Minería, Juan Hamilton, en el sentido de no permitir la exportación de concentrados. Claro que, simultáneamente, era asesor financiero de La Candelaria, un proyecto minero de Phelps Dodge y Sumitomo, que se proponía exportar concentrados. De hecho, en 2004 exportó 700 mil toneladas de concentrados de cobre.
Pero acaso el caso más emblemático sea el de Jorge Bande Bruck. Ingresó a Codelco en 1974, donde se desempeñó durante todo el período de la dictadura en la Gerencia de Ventas. En el Gobierno de Aylwin fue promovido a la Vicepresidencia de Desarrollo, desde la que participó en la elaboración de la Ley 19.137 y la enajenación del porcentaje mayoritario de El Abra. Expulsado de Codelco a consecuencia del “davilazo”, pasó a ser gerente general de la filial AMP Chile Investment, en cuya calidad participa en la creación de la Compañía Minera de Los Andes, en asociación de Codelco. Luego, pasó al directorio de otra empresa generada por la privatización de una dependencia de Codelco, como la Central Termoeléctrica de Tocopilla, de la ex división Tocopilla, actual Electroandina. No por ello ha abandonado su vocación por el “servicio público”. Nombrado por Ricardo Lagos como Director de la Empresa Nacional de Minería, la actual Presidenta, Michelle Bachelet lo repuso en el directorio de Codelco.
Y así son muchos los integrantes del club de la doble militancia.
Un caso notable es el de Gustavo Lagos C., director del fantasmal Centro de Minería de la Universidad Católica, uno de los más tenaces lobbystas de las transnacionales y descarado portaestandarte de la privatización de Codelco.
Al cumplirse el 36º aniversario de la nacionalización del cobre, publicó en su columna habitual de La Tercera, una oda a la privatización del Codelco: “Definitivamente, ‘small is beautifull’ (pequeño es hermoso) no es la clave en la industria minera de hoy. Son los grandes los que llevan la batuta y son escuchados (…) Para estar en la pista de alta velocidad hay que, primero, contar con los recursos que se generan y, como todos saben, Codelco entrega los suyos al Fisco; segundo, hay que poder levantar capital en el mercado, cuestión que Codelco está impedida de hacer por restricciones del programa presidencial actual y de lo anteriores. La llave para que la principal empresa pública chilena aumente la velocidad y se pase a la pista izquierda no la tiene Codelco, sino que Chile y su gobierno. La disyuntiva para los chilenos hoy es contentarse con ser 100% dueños de una empresa que vale US$ 30 mil millones, o intentar ser dueño del 80% de una empresa que puede valer US$ 100 mil o US$ 150 mil millones en los próximos años. Si Chile sigue aplicando restricciones ideológicas a Codelco, ésta será una empresa segundona dentro de pocos años. En cambio, si nos atrevemos a aprovechar las oportunidades en el mercado, al igual que las otras mineras, tal vez haya alguna posibilidad de desarrollar un gigante minero mundial, haciendo de Chile un país más rico”.
Aparte de sus insalvables contradicciones, y de representar un autorretrato moral de los que se venden por unos pocos denarios de plata, sandeces como éstas, repetidas como un mantra durante los últimos 30 años, son las que han cimentado el camino a la segunda desnacionalización del cobre de Chile.
Es la hora de decirle a los vendepatrias: ¡Basta! con el cobre chileno ¡No!
jueves, julio 09, 2009
Shhhhh... silencio...

El silencio a veces se escucha más fuerte que cualquier grito.
La voz comienza a ser tenue hasta hacerse casi imperceptible, pero a la vez estruendosa. Miles Davis, dice que el silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos. Creo que pienso igual, y además agregaría que duele más que la más fuerte de las migrañas...
lunes, mayo 04, 2009
Soy Tierra
Amo a quienes a la tierra aman.
Amo a quienes no olvidan,
a quienes no conocen la indiferencia,
a quienes recuerdan
y a quienes me recuerdan...
Amo la montaña y a la luna cuando se desnuda...
Amo desnudarme y no sentir pudor...
Si no me amas por lo que amo,
entonces jamás supiste lo que soy...
jamás fui tu amiga como dijiste,
jamás fui nada.
Fui sólo lo que querías que fuera.
Yo soy tierra,
yo soy sangre,
orgullosa de la guerra de mis padres,
de mi piel morena,
de mis rasgos,
de mis palabras,
de mis equivocaciones,
de mis confesiones,
de las cartas que escribí,
de las palabras que dije,
de las que te dije a ti.
Soy lo que escuchaste, no lo que quisiste entender...
Soy la música que escuchaste conmigo
y la que escuchaste de mí.
Soy tierra,
sangre,
palabras,
música...
viernes, agosto 01, 2008
Un pensamiento...
P.NERUDA
sábado, junio 28, 2008
El viejo del metro...
Yo no quería estar junto a él, ni menos regresar a mi casa, quería quedarme donde estaba… Por acá nada cambia…
Mi corazón sentía angustia, quizás autoprovocada. He comenzado a sentirme presa de un mundo al que no pertenezco y quise llorar…
Y aparece ese viejo, gritando a la gente del otro lado de la línea… No parecía ser un hombre que se embriagaba a diario, pero había tanta tristeza en sus ojos…
-¡¡¡¡ Quiero tirarme!!!!- decía-.
Me asusté y mis latidos se aligeraron.
-¡¡¡¡ Quiero morir!!!- repetía una y otra vez .
Del lado opuesto de la línea, un grupo de jóvenes comenzó a reírse, desafiando al pobre viejo triste a lanzarse… Y entonces el viejo murmuró algunas frases que no pude comprender. Mis rodillas se doblaron, quise retroceder en busca de una pared donde pudiera apoyarme, mas mi cuerpo no respondió. Me invadió el miedo. Quise llorar. Llegó una mujer guardia, el viejo se tiró al suelo y abrazó mis rodillas... No supe qué hacer. El viejo de alguna extraña manera logró traspasarme su angustia y sentí deseos de morir. Sentí que no le importaba realmente a nadie y quizás ni yo misma me importaba…
Comenzó a divisarse el metro. Rápidamente se acercaba. El viejo se levantó y quiso saltar. El miedo se transformó en pánico. Iba a morir con él en ese momento.
Un joven se arrojó a detenerlo y lo llevó hacia la pared. El viejo trataba de safarse y lloraba. Lloré también. Subí corriendo al vagón más próximo, y la angustia que ya arrastraba no me permitió controlar las lágrimas. Llené de más dolor mi casa. No hablé con nadie, sólo quise torturarme con las imágenes que quedaron en mi mente, con la tristeza que ya traía de antes, con los miedos que ya me invadían… Con la estúpida agonía que me provoca no escribir como antes o no ser la musa de una canción y sentirme ridícula. Con la tonta idea de no querer aceptar lo que soy y sentir pena y lástima de mí misma… Con la frustración de querer ser alguien y no hacer nada al respecto… Con el miedo a perder, a caer y no levantarme jamás…
miércoles, junio 18, 2008
Into the Wild (Hacia rutas salvajes)...

No intento hacer una crítica de cine. Simplemente hoy sentí ganas de pensar en voz alta. Es que hay películas que resultan ser tan emotivas que quedan en tu mente mucho más que las 2 horas que duran…
Sean Penn logró transmitir tras la dirección y guión de Into the Wild, toda la valentía, el coraje y los cojones que tuvo un joven de 20 años para huir de lo que consideraba una sociedad sucia, llena de mentiras que van matando el alma de quienes son parte de ella. Una sociedad gobernada por el vil dinero, ese mismo “dios” que destruye la esencia natural del hombre, que lo lleva a aproblemarse, a olvidarse de sí mismo, a jalarse el pelo con furia, a no dormir en las noches y, finalmente, a morir.
Un joven con su mochila, un libro de Tolstoi, otro de sobrevivencia natural y lo puesto, deja un futuro promisorio por un futuro real, el que él quería.
No creo, personalmente, que Sean Penn tuviera más objetivo que dejar un mensaje radicado en el corazón y en la mente de cada espectador de esta peli, al menos eso quiero creer de un hombre que siempre me ha maravillado con su arte… Yo, al menos, no he dejado de pensar… Hasta me he sentido cobarde… Siempre he manifestado que no quiero que mi vida tenga como objetivo producir dinero, no me interesa ser una abogado admirada por el país entero, no me interesa tener una casa en Chicureo ni tener diamantes en mi cuello. Por eso he repetido mil veces que si se pudiera vivir del trabajo natural, sin imposiciones capitalistas, sin mercado, sólo con el esfuerzo de mis manos y mente y el amor de quien compartirá su vida conmigo, lo haría… Pero probablemente no me atrevería a hacerlo en verdad, y no es porque me guste el dinero, es más, cada vez que pienso en él nace una desagradable sensación de angustia en mi pecho, angustia al ver que lo que llamamos “mundo real” gira en torno a la variación del dólar, al precio del cobre, al petróleo del oriente medio, y que el país se desespera porque

La peli estuvo todas las semanas ahí por meses, dispuesta a formar parte de mi filmoteca pirata, pero nunca la tomé en mis manos ni leí la reseña. De pronto, después de un tiempo, estaba en mi poder gracias al flakis. La traje a mi casa y la vi junto a mi negra madre. Resulta ser que mi vieja jamás ve una peli entera, es realmente pésima compañía en ese aspecto, pero nos quedamos hasta las 2 de la mañana absolutamente consumidas por la imagen. No le quito mérito al resto de mis elecciones cinematográficas, pero esta peli quedó instantáneamente dentro de mis favoritas… Las pelis unen a la gente, a las personas, a las parejas. Al pensar en ellas, piensas también en qué lugar la viste, con quién, quién te la recomendó…

No hay buena peli sin una buena banda sonora y ésta no es la excepción. Sean Penn no sólo escribió y dirigió esta película, además de todo eso, hay algo que la hace aún mejor…
Desde chica, cuando me creía una chica grunge con camisa escocesa, jeans rotos y zapatillas de lona, moría por Pearl Jam. Al crecer un poco, dejé de ser sólo un chica grunge que escuchaba bandas “grunge” y comencé a apreciar verdaderamente el arte tras el artista y lo que provocaba en mí.
No podía ser más perfecto… Eddie Vedder, junto a otros músicos, fueron los encargados de darle música a esta historia, y en verdad escucho a Eddie mientras veo a este joven caminar hacia rutas salvajes, y el corazón se me comprime hasta generar una extraña sensación en mi pecho. Estuve emocionada de principio a fin… Eddie estaba emocionado al escribir cada letra, no me cabe duda. Se conectó a lo natural, a lo verdaderamente natural…
No me interesa contar nada más de la historia, quizás ni siquiera sea del gusto colectivo, sólo quisiera reproducir una de las tantas reflexiones que quedan en mi memoria "LA VERDADERA FELICIDAD DEBE SER COMPARTIDA"...
domingo, mayo 04, 2008
Fear
Miedo a querer, a que me quieran... a sentir, a no sentir nada... a encontrar y a perder...
a abrazar y a soltar...
Miedo al tiempo, a los cambios... a ser feliz hoy y a sufrir mañana...
Miedo de tener miedo...